En una nublada y ventosa tarde del verano de 2008, nos hubieran encontrado a los cuatro fundadores de la revista (si, éramos cuatro) tomando un deliciosamente amargo café en algún establecimiento del centro de la ciudad de Cuernavaca, debatiendo enérgicamente sobre el futuro nombre de la revista que hacía más de tres semanas existía como un proyecto sin bautismo. Nos aproximábamos en nuestra charla a la peligrosa decisión de nombrar nuestro proyecto con el cacofónico nombre de "La ñonga". Los cuatro con la taza de café convenientemente cerca para cuando se nos ofreciera: Andrés, Daniel, Diego y Masiosare, en ese orden. Cuando de repente, sin previo aviso, una gigantesca piedra atravesó la atmósfera para suplir el lugar en el espacio que ocupaba nuestro queridísimo amigo Masiosare, lo cual, además de derramar el café de dos tazas, ocasionó el revuelo de rigor que se genera cuando alguien muere, pero para no cansarlos con detalles, diremos que después del eterno luto de diez minutos ofrecido en memoria del difunto (tenían que sacar el cuerpo y llevarlo a la morgue)... bueno, tal vez no sea muy "eterno" pero como contestaría cualquiera de los fundadores, "todo es relativo". En fin, después de este trágico accidente cósmico un nuevo nombre llegó a la mesa para llenar el vacío que había dejado nuestro apreciado co-fundador. Así es como el nombre de La Piedra llegó para quedarse. Después de la ceremonia bautismal de la revista nos preguntamos cómo sería que justificaríamos su nombre a nuestros lectores, ya que nuestra elevada moral no nos permitía sacarnos una razón de la manga, por lo que comenzamos una lluvia de ideas que explicarían coherentemente el petrificado nombre y que finalmente resultarían inclusive más convincentes que la historia real:

  • Es una piedra la base de toda construcción, no importa de que material esté hecha.
  • Aunque nadie la tome en serio y la pisemos a cada rato se sabe que es antigua y sabia.
  • Es el arma más básica.
  • La primera herramienta.
  • Es sólida, consistente, una condensación de millones de partículas provenientes de los más variados orígenes.
  • Es todo lo que ha visto a los ojos a Medusa y salvó a Zeus de ser digerido por su propio padre.
  • Una piedra es amuleto.
  • Puede ser preciosa o despreciada.
  • Además es una droga, pero ese saco es para quien le quede.

Categories: